Hola amigas, les cuento que cada vez, me está costando más decidirme a invitar y lo voy postergando, tanto, que me siento la invitada de piedra.
Es verdad, que a mi única asistente, debo controlarla, ya que goza
de exagerado apetito y al primer descuido, pica de diferentes ingredientes, medidos exactos, para las recetas previamente escogidas.
Recuerdo que invité un grupo de amigas, ( 15 ) algunas con sus hijas, a comer, ya que una de ellas había llegado de Italia ( Roma ).
Mi hija decidió el menú , piqueo, tostaditas, atún con mayonesa, y
salsa de palta, plato de fondo: ají de gallina, Yo decidí el postre,
mousse de mango, vendrían a comer al día siguiente.
Esa misma noche, preparé el mousse, tipo gelatina ( líquido ) y lo metí al freezer, cuajaría muy bien, hasta la noche siguiente.
Me levanté más temprano de lo usual, y de frente a ver el mousse,
que raro, seguía completamente líquido, le agregué más colapez, y hasta las 7.00 am. a 8.00 pm. casi 12 horas más al hielo, estaría perfecto.
.De regreso de mi oficina, 6.00 pm., tuve que comprar helados Donofrio, el mousse no cuajó nunca, cierto que hacía años que no
preparaba esa receta, había oído que Roma no produce esa fruta.
Felizmente todas muy contentas, especialmente, la recién llegada.
El jugo de mango, lo bebimos, días siguientes, mi empleada, mi hija y Yo, hasta terminarlo.
Eso me recordó, que en un almuerzo, ya a la hora del café, la oferente, repetía, ¡ UFFF, Qué Pesado es Invitar No '........
LIBRA
